domingo, 27 de octubre de 2013

Preliminares

Por donde empezar...., a si, por el titulo del blog, que cabeza la mía, porque la chica del octavo?..., jajaja, pues suena a risa, pero así es como me llaman mis vecinos, algo tan simple como eso, pero que no puedo evitar reírme con ello, creo que me describe muy bien. Soy una chica muy reservada, no suelo ir a las reuniones de vecinos, no suelo involucrarme con los vecinos, ni se su nombre muchas veces, me gusta pasar mas desapercibida, y así en la vida en general.
Porque este blog, pues por eso, soy muy tímida, y aquí podre contar "anonimamente", aquello que no me atrevo a contar ni a mis amigas, por vergüenza, por pudor...., por vete tu a saber que.
Soy una chica joven, cerca de los treinta, madre mía......., que hasta hace poco estuvo siempre con su pareja de toda la vida (no me detendré mucho en el). Era feliz en esa relación, eso creía, sin grandes acontecimientos, pero feliz, nos conocimos adolescentes y desde ahí algo mas de 10 años juntos, nuestra primeras veces en todo, lo compartimos todo...., hasta que se canso, me dijo que no me quería, y hasta ahí puedo leer, no pude hacer nada por cambiar de opinión (feliz ahora por eso).
Como era feliz, o eso creía, hasta ese momento mi vida sexual, igual que lo demás, era sin grandes acontecimientos, yo reservada y el ya acomodado, no experimentábamos mucho, y nos iba bien, creo.
Después de un tiempo, e intentando superar la rotura, y como laboralmente estaba asentada, trabajaba en un periódico, en el departamento de internacional. Me fui a vivir a una urbanización en el extrarradio de la ciudad, lugar tranquilo, a un octavo.
Una noche, después de un mas que insistente tarde, por parte de mis amigas de trabajo, para quedar a cenar, acepte la invitación. El plan era bueno, algo de tapeo, algo de alcohol, y unos monólogos es un pub de la ciudad, y temprano a casa.
La noche transcurría como me lo imaginaba, en la cena, pusimos verde a l@s que no estaban, como no, y no paramos de hablar de trabajo, así como para desconectar, jajajaja. El alcohol, mejor dicho el "latino", empezaba a hacer mella en nosotras y las risas se producían cada vez con mas facilidad, y empezó a ser mas divertida la noche. Camino del pub, donde se hacían los monologos, íbamos comentado lo bueno que estaba ese, lo mal conjuntada de esa otra, que si el cacha ese...., así que llegamos al sitio en cuestión. Abarrotado, como no, ya que en esta ciudad tan pequeña, cuando hay un acto así se suele llenar, ya que no es lo habitual. Algunas fueron rápido a por una copa, para que no decayera la fiesta, yo, mas reservada, me espere. Había dos monologos, el primero fue divertido, con sus exageraciones, propias de los monologos, pero me reí mucho, y tras el primero hubo un pequeño descanso. Algunas de mis amigas ya estaba que si hablando con unos, que si haciendo corrillo con las que mas simpatía tienen, así que tas valorar la situación, me acerque a la barra del pub a pedir, lo que seria seguramente, mi ultima copa.
Llegando a la barra, y como había mucha gente en ese momento, creo que todo el mundo pensó lo mismo que yo, que listos, que en el descanso era la mejor opción para pedir una copa, recibí un pequeño empujo, vete tu a saber que estarían haciendo esos para que al final terminara yo sufriendo sus bromas, lo que me hizo chocar con la espalda de un chico. Tras el coche, yo mire rápidamente al grupo de chicos que me habían dado el golpe, y tras una falsa disculpa con la mano y casi en la lejanía, vi que alguien me cogía el brazo y me preguntaba
- Estas bien?.
A si, era el chico de amortiguo mi caída, si fijarme mucho en el, quería ver que todo estaba bien en mi cuerpo, ninguna lesión, ninguna rotura de mi ropa (jajaja, que exagerada soy) le dije que "si". El se quedo qa mi lado y me ayudo a llegar a la barra, ahora con un poco mas de tranquilidad y un poco mas de luz, ya me pude fijar mejor en el, chico moreno, mas alto que yo, algo fibrado..., nada normal, no destaca pero era amabale, y eso es mas que lo que me dieron el otro grupo de joven. Estuvimos hablando un poco en la barra, mientras pedia una copa, y fue agradable, me tranquilizo, me hizo estar sosegada, seria su aura de bonachon. Me callo majo, nos despedimos con unos besos, una sonrisa de complicidad y un chao.
Feliz por esa experiencia social, llegue al grupo de nuevo, creo que no me echaron mucho de menos. Al terminar el segundo monologo, algunas querían continuar la fiesta, momento justo en el que yo me quería apartar de la manada, no recuerdo la excusa que puse, pero tras una tímida insistencia me despidieron y ellas continuaron.
Camino del coche, en un cajero, volví a ver al chico de pub, que casualidad, le dije
-Mmm, Pedro?.
Se dio la vuelta y un poco sorprendido me sonrió. Me comento que estaba sacando dinero del cajero, porque invito a una chica en el pub, y se había quedado sin dinero para el parking (esa chica era yo, soy muy despistada, y o por la ira del empujón, o por lo bien que me sentía, ni me acorde de pagar). Le dije que se la pagaba, a lo cual se negó, y sonrió, "con un gracias me conformo". Fue poco el trayecto hacia el parking donde tenia el coche aparcado, pero fue mas agradable aun que en el bar, y tras unos minutos conversando en la puerta del parking, me dijo.
-Te sonara raro, incluso desubicado. Pero te apetece venir a mi casa a tomar una copa de vino y continuar hablando. (y finalizo con una sonrisa).


Continuara........